| | | | | | Centro de detención, tortura y desaparición (septiembre de 1973-septiembre de 1974) | |
| | | Colectivos de memoria | Las tres agrupaciones que han venido trabajando en torno al espacio de memoria que representa Londres 38 se han constituido como una nueva organización para todos los fines relacionados con la gestión y administración de este sitio histórico; manteniendo su autonomía para actuar en torno a los fines que les han dado origen. Estas agrupaciones son el Colectivo Londres 38, el Colectivo 119, familiares y amigos, y Memoria 119. siga leyendo >> |
| Intervención conmemorativa en Londres 38 | Las obras e iniciativas de reparación simbólica contribuyen a los procesos de construcción social de la memoria colectiva, así como al fomento de una cultura de respeto a los derechos humanos en Chile. Por ello, el Colectivo Londres 38 se ha propuesto la construcción de un monumento público consistente en una intervención conmemorativa en la fachada del inmueble y en una zona de la calle Londres. Esta constituye una forma de reparación simbólica que contribuirá a perpetuar la memoria de los detenidos desaparecidos y/o ejecutados en ese recinto, y a promover formas verdaderamente democráticas de convivencia. siga leyendo >> |
| Un espacio para la memoria | El destino y usos que tendrá Londres 38 es en la actualidad objeto de disputa y controversia. Ésta se agudizó, particularmente, a raíz de la decisión del gobierno, anunciada en agosto de 2007, de que el recinto sería destinado al aún inexistente Instituto de los Derechos Humanos. siga leyendo >> |
| Archivo de historia oral | Se trata del desarrollo de un archivo de historial oral en formato audiovisual, que permita rescatar, para la construcción de la memoria presente y futura, testimonios y aspectos de la historia reciente para cuyo conocimiento no existen fuentes escritas. siga leyendo >> |
|
| Intervención conmemorativa en Londres 38 | | Las obras e iniciativas de reparación simbólica contribuyen a los procesos de construcción social de la memoria colectiva, así como al fomento de una cultura de respeto a los derechos humanos en Chile. Por ello, el Colectivo Londres 38 se ha propuesto la construcción de un monumento público consistente en una intervención conmemorativa en la fachada del inmueble y en una zona de la calle Londres. Esta constituye una forma de reparación simbólica que contribuirá a perpetuar la memoria de los detenidos desaparecidos y/o ejecutados en ese recinto, y a promover formas verdaderamente democráticas de convivencia. | |
La presente propuesta es parte del proyecto elaborado por los arquitectos Macarena Paz Silva Bustón, Fernanda Rojas Vallejos, Heike Höpfner y Pablo Moraga, a partir de un conjunto de requerimientos definidos por el Colectivo Londres 38.
Desde la desaparición
Existe un gran volumen de información disponible que demuestra que el inmueble situado en la calle Londres Nº 38 fue un recinto clandestino de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) destinado al secuestro, tortura, desaparición y/o ejecución de detenidos políticos, que funcionó desde septiembre de 1973 y hasta septiembre de 1974.
Se ha establecido que ahí se inició la práctica, en su forma sistemática, de secuestro y tortura seguida de la desaparición y/o ejecución de prisioneros políticos. Durante el período que operó la DINA en Londres 38, dicha práctica significó la desaparición y/o ejecución de 96 personas, 83 hombres y 13 mujeres, dos de las cuales estaban embarazadas.
A pesar que las autoridades de la época lo negaron sistemáticamente, su utilización como recinto clandestino de la DINA ha sido plenamente establecida por las declaraciones de centenares de detenidos sobrevivientes, las que constan en numerosos procesos judiciales. Por esa razón, tanto el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig, 1991), como el Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech, 2004) han identificado el inmueble como el primero y más importante de los recintos clandestinos utilizados por la DINA en su acción represiva en la Región Metropolitana durante el primer año de la dictadura militar.
Todo esto sucedió en pleno centro de la ciudad, a escasas cuadras del Palacio de la Moneda y del edificio Diego Portales, entonces sede del gobierno-, de los Ministerios, de los Tribunales de Justicia, del edificio de La Bolsa de Comercio y del Club de La Unión. En las inmediaciones de la Iglesia de San Francisco y de un numeroso conjunto de locales comerciales, restaurantes y hoteles. Es decir, en medio de la vida cotidiana de miles de personas que, día a día, convivían con el horror.
Sin embargo, la ciudad y los espacios urbanos, en tanto soporte y registro de la historia y la memoria colectiva, no dan cuenta de estos hechos. Específicamente, en la ciudad de Santiago no se ha llevado a cabo una identificación, reconocimiento y rescate sistemático de los lugares e inmuebles relevantes desde el punto de vista de la historia de la represión política desatada por la dictadura. La ciudad se mantiene, hasta ahora, en silencio.
Más aún, en muchos casos ha habido una voluntad deliberada de borrar toda huella material y tangible que pudiese aportar pruebas a investigaciones posteriores o estimular el recuerdo de los hechos en sus protagonistas y víctimas.
La condición de desaparición
A partir de esta comprobación es que se plantea que el proceso de diseño de un proyecto de arquitectura sobre cualquier lugar que haya sido escenario de esta historia, debe reconocer, desde el inicio, su condición de desaparecido.
En efecto, en Chile, los centros de detención y tortura, como objetos arquitectónicos, han sido hechos desaparecer deliberadamente a través de diversas acciones tales como simulación, aislamiento, demolición, ocultamiento, apropiación y desconocimiento a fin de eliminarlos también del mapa de la memoria colectiva.
A modo de ejemplo se puede señalar la suerte corrida por algunos inmuebles significativos:
- Cuartel Ollagüe: Desaparecido por demolición. Hablamos de demolición cuando se ha ejercido una acción de destrucción del objeto.
- Implícate: Desaparecido por desconocimiento. Hablamos de desconocimiento cuando no existe ningún registro de la ubicación, ni elemento de identificación como ex centro de detención y tortura.
- Estadio Nacional: Desaparecido por ocultamiento. Hablamos de ocultamiento cuando otra función o circunstancia -en este caso la actividad deportiva- desvincula al lugar con su identidad como centro de detención y tortura.
- Isla Dawson: Desaparecido por aislamiento. Hablamos de aislamiento cuando existen barreras geográficas o de accesibilidad que impiden el acceso físico al lugar con el consecuente olvido y desvinculación con su identidad como centro de detención y tortura.
- Londres 38: Desaparecido por apropiación y por simulación. El traspaso al Instituto O’Higginiano permitió encubrir, a través de otra función la historia del inmueble. Junto con ello, la sustitución del número 38 por el 40 buscaba impedir la ubicación física del lugar que, justamente, se había hecho conocido a través de su dirección.
Objetivos del Proyecto
La propuesta de intervención conmemorativa se inscribe en el marco de las Propuestas de reparación descritas en el punto B. Recomendaciones de reivindicación y reparación simbólica, de la cuarta parte del Informe Rettig. En dicho texto se señala la necesidad de "que proliferen iniciativas de reparación en cada punto del país y en cada ámbito en que se desenvuelve la vida social (…) Sería de esperar que en el plazo más prudente, la autoridad tenga a bien disponer las medidas y recursos necesarios para dar lugar a proyectos culturales y simbólicos destinados a reivindicar la memoria de las victimas en forma individual y colectiva, estableciendo nuevas bases para la convivencia social y una cultura más cuidadosa y respetuosa de los derechos humanos, que nos asegure que actos violatorios de tanta gravedad para la vida no serán cometidos en el futuro"
Entre las sugerencias específicas formuladas por el Informe se establece que se aspira a que las expresiones de reparación sean públicas y de alcance nacional, pero que, al mismo tiempo, se expresen las realidades locales. Igualmente, entre los objetivos está la "reivindicación del buen nombre y la dignidad de cada víctima, que su nombre completo se perpetúe y sea conocido por las futuras generaciones y así sirva de enseñanza y de reafirmación del valor de la vida".
Las razones que fundamentaron la declaratoria como Monumento Histórico de este inmueble, justifican, igualmente, la realización de una intervención de carácter conmemorativo, entre cuyos objetivos cabe señalar los siguientes:
a) Contribuir al fortalecimiento de una cultura respetuosa de los derechos humanos, mediante un conjunto de acciones de rescate, reapropiación y difusión de la memoria asociada al inmueble de Londres 38.
b) Rescatar la memoria de los detenidos desaparecidos y ejecutados que permanecieron detenidos en dicho inmueble.
c) Poner de manifiesto el carácter de la represión desplegada por la dictadura, así como el rol del recinto de Londres 38 como uno de los más importantes centros de detención, tortura y exterminio de detenidos políticos, y el único de la Región metropolitana que no ha sido destruido.
d) Denunciar las huellas del ocultamiento y simulación a través de las cuales se pretendió instaurar la impunidad y condenar al olvido los crímenes.
La reaparición. El acto de memoria
Es un objetivo de este proyecto contribuir a la elaboración de la memoria colectiva a través de tres procesos principales:
- EL DUELO: Destinado principalmente a la dignificación del recuerdo de las víctimas y a promover el duelo de los familiares y sobrevivientes, así como también de la población en general que, de distintas maneras y mediante diversos métodos, vivió también intensas experiencias represivas.
- EL APRENDIZAJE: Destinado a las actuales y futuras generaciones, para el aprendizaje y generación de pertenencia con respecto a la historia vivida en el periodo.
- LA CREATIVIDAD Y LA RESIGNIFICACIÓN: A través de la resignificación que hace cada persona al recorrerlo.
La designación arquitectónica
A través de la recuperación de los elementos principales del inmueble, que definen su identidad como centro de detención y tortura, y su conversión en unidades generadoras del proyecto, se busca restituir la identidad y la memoria asociada a este sitio.
El Proyecto: Hacia la territorialización, designación y colonización
El ESPACIO CULTURAL E HISTÓRICO, las consideraciones contextuales.
El proyecto está concebido a partir del núcleo urbano de cultura, historia y memoria que constituye la zona típica del Barrio París- Londres. Este carácter se manifiesta a través de las siguientes cualidades:
Condiciones de habitabilidad:
a) La escala del lugar, distinta al resto del centro es especialmente adecuada para el tránsito peatonal que resulta favorecido también por las características arquitectónicas.
b) La velocidad en el espacio, muy próximo a la vertiginosa Alameda pero, al mismo tiempo, distante en tanto se ofrece como una detención en el centro de Santiago.
Condiciones o valores urbano-culturales:
a) Zona Típica por su aporte arquitectónico, histórico y urbano.
b) Equipamiento – cafés, pequeñas tiendas, hoteles- que promueven la relación con el peatón
c) Presencia del inmueble Londres 38 asociado a una parte significativa de la historia y la memoria nacional.
Por estas condiciones se propone la consolidación oficial del lugar como paseo histórico–cultural, de tránsito exclusivamente peatonal.
LAS UNIDADES GENERADORAS DE MEMORIA
A través del análisis de testimonios, fotografías y datos sobre el inmueble se estableció una serie de elementos propios del lugar. En el pasado, algunos de ellos permitieron su identificación como centro de detención y tortura, hoy, los mismos constituyen unidades generadoras de memoria. Considerando su importancia y reiteración en los testimonios, se eligieron dos :
Las baldosas del interior del inmueble: Este elemento es señalado de manera reiterada por los testimonios de los sobrevivientes.
"Y a través de la cinta adhesiva en los ojos pudo ver las baldosas blanco y negro y un mesón a la entrada donde mujeres jóvenes hacían preguntas de rigor"
El nº 38 (40): Como testimonio de olvido. El intento de ocultar la historia a través del "disfraz" en su denominación.
A través de la recuperación de los dos elementos descritos anteriormente y de la conjugación de distintos soportes de memoria articulados por la arquitectura y el espacio urbano, se propone un recorrido gradual de aproximación y conocimiento de la memoria, que culmina con el develamiento de la identidad física de la casa de Londres 38 como ex centro de detención y tortura, y junto con ello con su historia y la de sus protagonistas. Este proceso se propone mediante tres intervenciones generales:
La colonización del espacio público:
A través del trazado en el pavimento de la calle Londres, desde Alameda hasta el inmueble, y desde éste hasta la calle París, mediante la repetición de placas de mármol blanco y placas de granito negro- en reemplazo de algunos adoquines.
Esta intervención hace alusión a las baldosas blancas y negras ya señaladas, y al mismo tiempo, fuerza a la detención y fijación de la vista hacia el suelo, gesto obligado del detenido a causa de la venda puesta sobre sus ojos.
La designación del lugar:
En la vereda de Londres 38 se dispondrán 94 placas de fierro fundido con los nombres de las personas ejecutadas o detenidas y desaparecidas que pasaron por dicho inmueble, incluyendo la edad y militancia en los casos en que esto último se conozca. Esta información permitirá personificar y reconocer al ser humano detrás de la tragedia.
La denominación del lugar:
Se trata de devolver la identidad de la que alguna vez fue despojada la casa, sin borrar el intento de ocultamiento. Para esto se instalará sobre el número 40 una placa acrílica transparente inscrita con el numero 38 y con una explicación al respecto. Se propone que el restablecimiento del número original -medida acordada por el Consejo de Monumentos-, no implique la supresión del número 40.
El proyecto conmemorativo que se propone, contempla mantener en la fachada ambos números como una forma de poner en evidencia el ocultamiento que se pretendió perpetuar.
Ver expediente completo
 |
[.pdf, 14672.5Kb]
|
|
| Un espacio para la memoria | | El destino y usos que tendrá Londres 38 es en la actualidad objeto de disputa y controversia. Ésta se agudizó, particularmente, a raíz de la decisión del gobierno, anunciada en agosto de 2007, de que el recinto sería destinado al aún inexistente Instituto de los Derechos Humanos. | |
Mediante este gesto de la autoridad, que desoyó la demanda de diversas personas y organizaciones, se verificó lo que definimos como un intento por llevar a cabo la tercera "borradura" de Londres 38, ya que dicha decisión no consideró adecuadamente la importancia de significar, preservar y representar los acontecimientos históricos que allí tuvieron lugar.
El inmueble, que había permanecido en manos del Instituto O’Higginiano desde el año 1978, volvió a manos del Estado en diciembre de 2007. El lugar ha permanecido desocupado desde esa fecha, salvo por la presencia permanente de un guardia privado. Los organismos responsables aún no dan respuesta a las solicitudes y demandas presentadas con relación a su uso y destino definitivos, y tampoco se han adoptado medidas destinadas a su adecuada conservación. No obstante, se ha autorizado la apertura de la casa en torno a actividades y fechas específicas.
De esa manera se ha ido instalando una cierta rutina, particularmente los días martes y jueves, en los que el lugar ha comenzado a ser habitado y utilizado por quienes hemos venido reivindicando su transformación en un espacio para la memoria. Así, se han llevado a cabo diverso tipo de actividades culturales y conmemorativas, y reuniones de trabajo relacionadas con el destino y uso del inmueble. En unos pocos meses un numeroso público ha visitado este sitio histórico. Sólo en la jornada de apertura organizada por el Colectivo Londres 38, con motivo del Día del Patrimonio Cultural, se contabilizaron más de mil 300 personas que ingresaron al inmueble.
Nuestra propuesta considera un conjunto de acciones –algunas de ellas en curso-- y una metodología para elaborar de manera participativa un proyecto integral de uso para la casa. Esta propuesta fue presentada a las autoridades responsables (Ministerio de Bienes Nacionales y Presidencia de la República) sin haber recibido aún una respuesta formal. No obstante, ya hemos comenzado a desarrollar algunas de esas acciones. Dicha propuesta contempla:
1. Dar un uso público al lugar, instalando una señalética básica de carácter provisorio, que informe a los visitantes sobre la historia asociada al inmueble. Ver planos utilizados.
2. Realizar un peritaje (criminalístico, arqueológico y/o antropológico) que permita establecer la existencia de huellas de los acontecimientos vividos en su interior, así como producir diverso tipo de registros planimétricos, fotográficos y audiovisuales), que puedan ser utilizados como prueba judicial para los juicios actualmente en curso, o los que puedan iniciarse a futuro, para establecer la verdad y juzgar a los responsables de los crímenes cometidos en dicho recinto.
3. No realizar ninguna modificación al lugar hasta que la justicia lleve a cabo todas las acciones anteriormente mencionadas, salvo aquellas medidas necesarias para la adecuada conservación del inmueble.
4. Impulsar un proceso participativo que permita formular propuestas de uso, formas de representar y transmitir la historia asociada al lugar, funciones relacionadas y formas de organización. Este proceso contemplará la realización de reuniones, consultas, encuestas y focus group, pudiendo ampliarse a otras actividades. Para este fin estamos realizando una serie de encuentros de trabajo que, en una primera etapa, contemplan los siguientes temas:
- Reconstitución histórica de los usos de los espacios interiores
- Señalización interior
- Historia y formas de representación
- Peritaje y búsqueda de huellas
- El entorno y el espacio urbano
- Transmisión de la historia relacionada
- Luchas, resistencias y militancias
- Archivo audiovisual de historia oral
- Políticas públicas sobre memoria
- Relación estado-sociedad civil. Coordinación y organización
Para este proceso hemos convocado a ex detenidos de Londres 38, familiares, ex militantes, y diverso tipo de profesionales que desde sus distintos ámbitos de trabajo puedan aportar a la tarea que se propone, entre ellos, historiadores, antropólogos, arqueólogos, conservadores, arquitectos, urbanistas, diseñadores, sicólogos, artistas, escritores, periodistas, realizadores audiovisuales y abogados.
5. Elaborar un proyecto integral, con base en la sistematización de este trabajo, que considere la historia y entorno del inmueble, el rol que cumple desde el punto de vista de la memoria urbana y su memoria específica, así como los objetivos más generales relacionados con el rescate, investigación, elaboración y difusión de la memoria histórica asociada a Londres 38.
Este ejercicio participativo permitirá recoger las propuestas de quienes quieran hacerse parte del debate necesario para definir cómo representar y transmitir lo que fue el Terrorismo de Estado en Chile, así como las experiencias, memorias y prácticas de quienes lo sufrieron y resistieron. Hacerlo desde el centro de la ciudad, tal como el propio terror operó, era y es todo un desafío ya que implica otorgar una nueva visibilidad al lugar, distinta a la mayoría de las intervenciones y monumentos realizados hasta ahora en los cementerios, espacios cerrados o en la periferia de las ciudades.
Los deberes del Estado
Ya en el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig, 1991), se señala la necesidad de que "proliferen iniciativas de reparación en cada punto del país y en cada ámbito en que se desenvuelve la vida social (…)". Entre las sugerencias específicas de carácter simbólico y conmemorativo se establece que se aspira a que las expresiones de reparación sean públicas y de alcance nacional, pero que, al mismo tiempo, se expresen las realidades locales. Posteriormente, el Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech) establece nuevas recomendaciones, y señala que la reparación, en tanto obligación de los estados, tiene "no sólo una función individual respecto de la víctima que debe ser reparada, sino que también posee importantes dimensiones sociales, históricas y preventivas".
Dichas dimensiones tienen gran importancia ya que el terrorismo de Estado operó sobre el conjunto de la sociedad y no sólo sobre los grupos y personas que fueron víctimas de las formas de represión más extremas y brutales como la tortura, la muerte y la desaparición forzada. Las detenciones y allanamientos masivos, las relegaciones, el exilio y el terror generalizado alcanzaron a sectores muy amplios del país, y de distinta manera a toda la sociedad. Para la implementación de un sistema de este tipo se requirió del concurso de múltiples voluntades, recursos materiales y financieros, personal y elementos técnicos. Fue necesario también instalar, u omitir, determinados procedimientos jurídicos, políticos y administrativos que lo hicieran posible y lo constituyeran como parte de la "normalidad".
En este sentido, la tortura y las prácticas exterminadoras no fueron ni son ajenas a la sociedad, mucho menos al estado, y por ello, las tareas relacionadas con el conocimiento y la condena social de dichas prácticas no puede ser "privatizada" o delegada en las organizaciones de sobrevivientes y familiares de las víctimas directas. El estado tiene una responsabilidad central que no debe ser asumida de manera puramente reactiva sino generando políticas públicas consistentes, que recojan las propuestas y demandas planteadas por quienes hemos venido trabajando en este ámbito, y que permitan enfrentar estos temas como una tarea colectiva.
El estado tiene el deber de promover, respetar y garantizar los derechos humanos, incluidos los derechos a la verdad, la justicia y la reparación que tienen las víctimas de dichos crímenes, asegurando los beneficios del estado democrático de derecho a todos. Ello conlleva la responsabilidad del estado de garantizar lo que algunos han denominado como el "derecho de memoria" de los ciudadanos en una sociedad democrática Se trata de un derecho civil y político cuyo ejercicio debe ser garantizado por el estado. La política pública que lo haga posible no debe buscar instaurar una memoria, sino garantizar, proteger y estimular el ejercicio de ese derecho y la posibilidad de construirla, a través del debate político, social y cultural que debe poder efectuar la sociedad en el espacio público.
A fin de avanzar en esta dirección hemos solicitado al gobierno la constitución de una coordinación de los organismos públicos responsables o relacionados con la gestión de los inmuebles fiscales que son monumentos nacionales y, específicamente, con Londres 38. Junto con ello proponemos la constitución de una comisión integrada por representantes de dichos organismos y de las organizaciones sociales vinculadas con Londres 38, instancia que deberá hacerse cargo de llevar a cabo las siguientes tareas:
a. Acordar un plan de trabajo inmediato y una metodología para ejecutarlo.
b. Definir criterios de uso del inmueble.
c. Proponer vías de financiamiento para las actividades y medidas a adoptar en el corto plazo.
|
| Archivo de historia oral | | Se trata del desarrollo de un archivo de historial oral en formato audiovisual, que permita rescatar, para la construcción de la memoria presente y futura, testimonios y aspectos de la historia reciente para cuyo conocimiento no existen fuentes escritas. | |
Es un proyecto de carácter piloto, cuyo objetivo es recoger el testimonio de primera fuente de los protagonistas de la historia asociada a Londres 38. En una primera etapa se registraron en formato audiovisual 20 entrevistas a sobrevivientes que permanecieron prisioneros en este centro clandestino de reclusión.
Entre los temas y experiencias de los que se da cuenta en estas entrevistas, están las prácticas represivas sufridas por los testigos, las acciones impulsadas en la búsqueda de verdad, justicia y reparación, la militancia, las experiencias de vida y de lucha de los sobrevivientes, así como de los familiares de víctimas detenidas desaparecidas o ejecutadas en dicho recinto.
Este archivo en desarrollo es parte del relato en construcción sobre la historia reciente, en particular sobre la represión ejercida por el terrorismo de estado y la resistencia a la política de exterminio de la dictadura, de la que Londres 38 fue uno de los principales escenarios.
|
| Tres razones para recordar | | Frente a la pregunta ¿para qué recordamos?, he aquí la respuesta que da Rieux, el "cronista / doctor" de La Peste: | |
"…testimoniar a favor de los apestados, para dejar por lo menos un recuerdo de la injusticia y de la violencia que les había sido hecha y para decir simplemente algo que se aprende en medio de las plagas: que hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio."
"… (relatar) ... lo que fue necesario hacer y que sin duda deberían seguir haciendo contra el terror y su arma infatigable, a pesar de sus desgarramientos personales, todos los hombres que, no pudiendo ser santos, se niegan a admitir las plagas y se esfuerzan, no obstante, en ser médicos."
"… (advertir) … que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido …, que espera pacientemente …, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa."
Dr. Bernard Rieux
La Peste, Albert Camus
|
|
|
| |
|