En el marco de la campaña de recolección de documentos para incrementar nuestro Archivo, invitamos a la comunidad a contribuir con información, testimonios o material documental, para disponerlo en formato digital en el catálogo del Archivo, en el sitio Web de Londres 38.

Londres 38 recibirá los documentos para su digitalización y descripción, para luego regresarlos a sus autores y/o propietarios, a quienes se les solicitará firmar una autorización de uso para la difusión de una copia digital de los originales en internet.

Para aportar con información, testimonio o material documental, contactar con la encargada del Archivo:

Paulina Bravo Castillo
archivodigital@londres38.cl

Si deseas enviarnos un documento, puedes hacerlo por esta vía. Completa los datos del formulario, selecciona el archivo y presiona "Adjuntar". Nosotros nos pondremos en contacto contigo por correo electrónico para gestionar la autorización de uso.

Comentarios

25/08/2016

Pacto de Silencio, ejercicio de impunidad militar.
Comandante en jefe del Ejército de Chile, Humberto Oviedo.

A la memoria de Adolfo Díaz Briones y todos los Detenidos Desaparecidos.
¿Será el fondo de esta hoja pálida, la tregua de bandera blanca que ondea por entre los lustros?

El tema reclama rectitud, evitando rodeos descriptivos. Una pregunta, Comandante Humberto; ¿dónde están?
El silencio que su boca borda es eslabón que junto a otras bocas, forman una cadena que concluye en un pacto de silencio como broche, el cual une todos los colmillos en una sola sonrisa.

Capitán, sería conveniente que en este fragmento de conversión, usted pudiese envolver su actitud, con aquello que ustedes tildan de: hombría, bravura y disciplina. Entiendo que el epíteto correcto sería, Honor Militar. Debido a esto, y mirando su punto de vista, usted coronel, actúo motivado por lo que creyó decente y noble de ejecutar. Entenderá que no estamos de acuerdo en métodos primitivos para expresar opiniones contrarias, no obstante, eso lo podemos debatir en otra ocasión.

Pero si usted y los suyos actuaron creyendo que lo que hacían estaba bien. ¿Por qué da la impresión, de que ustedes se avergüenzan de sus actos? Si estamos equivocados, ¿no tendría que salir alguno de sus camaradas, y previa fanfarria fetichista de jinetas al viento, expresar con ademán serio y de voz rotunda; estamos orgullosos de lo que hicimos? Llama la atención que su tropa o batallón, se alabe a puertas cerradas y celebren sus hazañas escondidos en sótanos de regimientos o por entre la penumbra jurídica que les absuelve cualquier cargo de conciencia. Pero cuando las luces públicas les apuntan el rostro, son otras las máscaras que portan.

Pacto del Silencio: La flagrante bofetada del descaro. La mirada irónica diabólica de saberse culpables y dejar que la saliva de sus declaraciones siga ensuciando la historia como si nada.

Humberto, si por alguna razón, no se sienten cómodos de su accionar, pero no quieren ir a la cárcel por delitos de lesa humanidad. Convengamos en que ni siquiera eso es o será el tema central de nuestro enfoque, en estas horas. Quede o no sin pena aquello, lo que queremos, simplemente es que nos digan, ¿dónde están?

Comandante, probablemente no soy lo suficientemente claro como para hacerme entender, entonces, ahí va otro intento un poco más directo: Imagínate que un conjunto de personas rapta a Marianne, tú esposa y, a pesar de la intensa búsqueda que iniciaste, pasa el tiempo y los años y no logras encontrarla. El peso de la circunstancias apuntan a que ya no está con vida. ¿No te gustaría por último saber dónde descansan sus restos mortales y darle una sepultura de acorde a tus creencias? Imagínate que le ocurriera algo parecido a tu hijo regalón, Diego.

Todos sabemos que es imposible reparar el daño que aquí ha ocurrido. Unos tendrán vergüenza, de haber violado a mujeres y hombres, con el uniforme del ejército hasta las rodillas. Se entiende el asco que produce sus propios reflejos en los espejos.
Otros sentirán agrado de enfermo sociópata, todo bien auspiciado y justificado por los cómplices del barrio alto, los que los aplaudirán como quienes felicitan a sus perros por piruetas logradas.

Algunos tendrán miedo de enfrentar un tema judicial, porque por lo general, mi general, quien actúa como un animal, como animal intentará esconderse cuando la situación apremia. No vienen las hienas a entregarse solas cuando han asesinado, esgrimiendo sus principios morales como base de sus actos.

Entonces, saltémonos esos párrafos de dolores y, en una nota, de la misma manera que cuarenta y cuatro militares, camaradas tuyos, firmaron la redacción de un acuerdo clínico post-traumático de silencio e indiferencia, para los detenidos y desaparecidos. De esa misma manera, que alguien empuje por el umbral de alguna puerta, ciertas direcciones. Esta vez, eso sí. No mientan y no ensucien más, su ya desteñida reputación de valientes soldados. Que cuando tienen que asumir la responsabilidad de sus actos. Se esconden y encubren unos a otros, no como un acto de camaradería, sino como ratas, como simples delincuentes evitando pagar lo que adeudan.

Los forajidos esconden las pruebas que los incriminen, arrojan las armas al vacío. Los cobardes golpean y se esconden detrás de leyes redactadas entre gallinas y media noche.

Hasta donde sabemos, no aparece en ningún lado del código de justicia militar, que a un preso, se le torturará, después se le asesinará y luego se le tirará en un lugar que no hará preguntas de por qué arrojan a un obrero mutilado a cincuenta centímetros de un arbusto.
Que uno de los suyos apunte con una de sus medallas y susurre; "aquí los tiramos, aquí los enterramos" No puede ser que todos se los haya devorado el mar que ustedes usaban de inodoro.

Humberto, ¿Ves cómo los pájaros evitan las espinas y van desenterrando dedos del barro? Cosechan la siembra de manos mutiladas. Pintores, albañiles, escritores, maestras, enfermeras.
Mira esa tierra mojada, fangosa. Selva, sierra, acantilado, bosque, foresta forrada de cierta humedad delicada de sangre evaporada, que aún tiñe los ríos y lagos oscuros herederos de la carne moreteada.

Y las encuestas hablan que cientos, no pasaban los 20 años, que cientos, no pasaban los 30.
Que fueron los jóvenes a quienes golpearon más fuerte. Que cortando los brotes, se alarga el invierno.
¿Recuerdas cuándo entremedio del tormento, llamaban a sus madres? Como para que entiendas un poco. Aún siguen gritando y sus madres aún los siguen escuchando.

¿Ves las fotos con sombras indefinidas en sus pancartas? Hay fotos que tienen más vida que todos los transeúntes que pasan por nuestras vidas. En una sola foto cabe toda la historia de una familia.
Humberto, en algún acto de camaradería o en una reunión íntima, obviamente sin que nadie se entere, podrías hacer un par de preguntas; ¿Cuándo les abrían el pecho, no vieron un niño acurrucado por entre las costillas? ¿Antes que los asesinaran, dejaron algún mensaje, algún último deseo que ustedes juraron por su honor militar cumplir?

Quizás estoy delirando. Bastante difícil que se escuche o entienda algo cuando la víctima está amordazada o con un trapo metido en la boca.
Que diferencia abismante de ver cruzar bajo arcos triunfales a bravos militares, que aún heridos iban marchando marciales y altivos de defender la vida y la dignidad de un pueblo.
Mientras otros se pasean con chófer, evitando que sus botones dorados no se ensucien con el polvo de las calles, ni el aliento de los más necesitados. Militares que no tienen idea de quién es su propio pueblo, y supuestamente están listos para entregar la vida por ellos. ¿Por nosotros o por sus privilegios, por mantenerse inamovibles en sus castas? Dispuestos a ofrendar la vida, pero por mantener la explotación, porque cuando al pueblo se le explota y humilla, porque cuando venden la patria a pedazos, ahí no les sale la voz de mando, sino de mandados.

Me quedo pensando en su pacto del silencio, ¿Cómo será firmar con la astilla de un cartílago humano tan magno acuerdo? El silencio, insisto, tiene que ser de vergüenza, eufemismo por traición a sus propias acciones y creencias.
Sé que si las condiciones cambiaran, más de algún valiente soldado, me tendría amarrado a una parrilla, recitándome parte de este escrito. Ese día u otro, tenga por seguro que no firmaría un acuerdo de silencio retractándome de mis principios, o diría que yo no he sido o que recibí órdenes de mis superiores.

Humberto, otra mañana de neblina, a veces pienso que debe ser el vaho inconcluso de aquellos que aún viven de allegados a las rocas, las raíces y las napas subterráneas. Los nombres los va encumbrando el viento. Me interrumpo, Comandante, ¿Dónde Están?

Los enfermos torturan en nombre de cualquier ideología o discurso, no importa cual.

Andrés Bianque Squadracci
Visitó Londres 38, espacio de memorias
Comentario recibido el 25 de agosto de 2016.

04/02/2016

Si me lo permiten, quisiera compartir mi experiencia, comenzaré contando que nada sabia de Londres 38, siquiera conocia la calle, solo pasaba por ahí caminando y pensando en como es que lo hacen las damas que usan tacos para no tropezar, resbalar o caer por aquella calle empedrada. Cuando leo un nombre de una persona y su edad en una placa, me pregunte cual sería el motivo y recordé entonces que alguna vez tambien escribi mi nombre y edad en una placa (con soldadura) para que quienes pasen lean mi nombre y que cuando yo pase también lo lea y pueda decirles a mis hijos una de mis tantas locuras. Entonces me di cuenta que había otra placa, y otra y otra en el empedrado...

Porque estarán esas placas ahí; me pregunté sin levantar la mirada, mis pensamientos desde aquel momento fueron en aquellas placas. Durante la noche me desperté recordando lo que fue el pasar por aquella calle y esas placas adheridas, que habrá sucedido ahí pensaba.

Por la mañana me levanté con el propósito de averiguar y saber el porque de las placas, no quería demostrar que soy de provincia, así que no me atreví a consultar a nadie lo sucedido el día anterior. Estando en la vereda de enfrente a la dirección, me dio un estremecimiento tan profundo en mi alma cuando me di cuenta que estaba frente a una casa de detencion, donde habían pasado personas como yo, las más terribles vejaciones y torturas que podría imaginar y menos soportar. Reconozco que soy cobarde al dolor y por ello es que sentí aquel estremecimiento desde mi interior.

Observo que la entrada es gratuita, y me decido a ingresar por aquel pórtico, con sentimiento extraño.
Gentilmente un señor me indica que puedo caminar por los lugares autorizados, y que el folleto (con plano incluido) me iba a ayudar en mi visita; que al finalizar aclare cualquier duda que podría tener.

Una postura distinta tomé en ese entonces y fue la de ser un prisionero más que pasaba de sala en sala, Imaginando lo que sería pasar por aquel pozo, mientras los opresores desde arriba gritan, golpean con sus botas en las cabezas ensangrentadas ya de entrada... Jóvenes y adultos llorando impotentes y preguntándose porque y como es que llegaron hasta ahí. El baño, pequeña área donde talvez alguien encontró un cobijo por segundos, hacinados en aquella sala con miedo, terror a lo desconocido, vendados, golpeados en cualquier parte del cuerpo. Subir por aquella escala, talvez en fila india, el andar y oír el crujir del piso y de las paredes. Siento mi pecho apretado por el sólo hecho de llegar al segundo piso y leer que tras esas paredes hubo gente, gente que sufría y que pedía misericordia, oir las torturas individuales y grupales a las personas debieron calar muy profundo a quienes se encontraban a la espera.

Imagino que muchos no tenían idea de lo que pasaba y de las respuestas satisfactorias que los opresores querían oír, y que por ello los detenidos inventaban también algunas cosas para librar el momento. Me duele golpearme con una mesa, con un martillazo mal dado, con apretarme los dedos con alguna puerta. Mi imaginacion no es capaz de dimensionar un dolor constante, un dolor donde prefiero morir de una vez y que no es complacido mi decisión. El pensamiento en la familia, en que si sabrán donde se encuentran estas personas, a su vez seguramente pensarán en que están viviendo lo mismo, seguramente ese pensamiento de tormento también mes afectaba en demasía.

Tan importante es la información y obtenerla de cualquier manera y costo, gritar de dolor hasta desmayarse, oír el crujido de algún hueso quebrado, oír alguna violacion a alguna mujer y/o talvez a algún hombre, oír el sufrimiento, la desesperanza y la desolación, oír sus gritos, risas burlescas, oír el paso de la corriente, oír gritos desesperados y oir constantemente el piso de madera de quienes van y vienen; esperando que no vengan por mi.

Pasar por ésta casa ciertamente marcará mi vida, me hace ver un episodio donde talvez afortunadamente no lo vivi, ya que no había nacido hasta Octubre de 1975, pero me hace ver las injusticias de los poderosos, espero que poco a poco se vaya abriéndose paso a la aclaración de los hechos y del paradero de los muchos detenidos desaparecidos, que salga a la luz aquel pacto de silencio.

Gracias por la lectura de mis palabras. Fuerzas, firmes y dignos. Viva chile libre!!!!

Alex Salas C.
Visitó Londres 38, espacio de memorias
Comentario recibido el 21 de enero de 2016.

19/03/2014

En el marco de nuestra lucha por la verdad, justicia y reparación digna para las víctimas y sus familias de la dictadura de marras, reiteramos lo manifestado al presidente de la Corte Suprema, al Poder Legislativo y Ejecutivo sobre la urgencia de terminar con los archivos secretos. Secreto que además de antidemocrático sólo ha entorpecido la acción de la verdad para hacer Justicia, perpetuando la impunidad en el marco de " la justicia en la medida de lo posible".

Con atentos saludos
Jorge Bustos B
Presidente ADDHEE.ONG/Congemar

28/01/2014

Un hermoso y laborioso trabajo el que están realizando, de gran importancia es que se sepa lo que sucedió durante la dictadura, el padecimiento de tanta gente, incluso hasta el día de hoy.

Desde la distancia del largo exilio en España que me fue impuesto a mi y mi familia por casi 40 larguísimos años.

Sergio Santiago Arroyo, detenido en Londres 38, en mayo de 1974

 

24/06/2013

Me gustaron los relatos y la ilustraciones de Trazos de Memoria. Gran iniciativa para los que no vivieron ese proceso histórico social y quieren conocer de manera didáctica, pero no menos conmovedora, la realidad de cientos de detenidos desaparecidos y familiares, que hasta hoy luchan incansablemente porque se esclarezca su paradero.

 

Paula González, junio2013.

21/12/2012

Hoy estuve presente junto a estos jóvenes escuchando esta música y recordando a los trabajadores y familias que murieron ese día ... nosotros somos los convocados a que no muera la historia. Muy emotivo este encuentro, felicitaciones.

Edwin Ibacache.
Asistente a Cantata Santa María de Iquique en calle Londres, diciembre 2012.

09/10/2012

Hoy por segunda vez visité Londres 38, un sitio que nos aporta a la memoria, la justicia y verdad de un periodo histórico en nuestro país. Mantener viva la memoria, luchar por la justicia es tarea de todos. Un país sin memoria es un país sin historia. Un lugar donde los jóvenes participan me parece muy bueno para nuestra generación.

Nada que decir, muy buen lugar para mantener viva nuestra memoria en la actualidad y relacionar dichos procesos con los actuales.

Alondra Maulén Vallejos.

23/03/2012

Les envío mis fotografías para participar y de paso cooperar con la causa de las movilizaciones estudiantiles. Espero que la iniciativa sea exitosa y que el aguante de los estudiantes por hacer mejor las cosas siga creciendo.

Valeria Amanda
Participante del concurso Fotos y movilización estudiantil.

09/11/2011

He descubierto la página web y me ha interesado muchísimo, porque ustedes preservan la memoria de su doloroso pasado para que el olvido no cubra de nueva ignominia el horror causado.
Reciban un fuerte abrazo y mis más sinceras felicitaciones por su trabajo por saber la verdad, por la justicia y la reparación de tantos y tantos chilenos que perdieron la vida en la dictadura.

Eduardo Montagut Contreras
(Madrid-España)
Doctor en Historia

06/10/2011

Hola, acaba de llegar a mis manos un ejemplar de su revista. Enseguida revisé su website y me acordé de una noche de febrero de 2066 cuando mi amiga Zabrina Pérez me invitó a una velatón en Londres 38, tras lo cual escribí esta nota que lleva guardada harto tiempo, y que me gustaría compartir con ustedes.

Soy periodista (Usach) e hice mi tesis de titulación sobre la Operación Colombo. Espero estemos en contacto.

Saludos cordiales,
Patricio

Santiago

01/09/2011

Saludos, llegué hasta aquí por la intervención en Santiago "¿Dónde está?, ¿dónde están?". Me parece que es un trabajo estremecedor y necesario para dejar de pensar en los abusos a los DDHH como parte del pasado, siendo que hoy mismo, en estos momentos, ellos se vulneran en todo ámbito y desde todos los espacios sociales. Me emocioné al ver en la iglesia San Ramón la gigantografía. Soy de La Serena y voy avanzando las calles grises de la capital pendiente de lo que comunica, simplemente genial la propuesta.

Un saludo a todos quienes trabajan en este espacio de memoria y que aportan al avance de los movimientos sociales que hoy día de manera diversa y con todas sus formas hace escuchar la voz de quienes no tenemos ese privilegio.

Herman Jorquera

La Serena

25/08/2011

Hola, soy una niña de 17 años que gracias a ustedes se dio cuenta del terrorismo de estado. Crecí en la ignorancia, ya que parte de mi familia era partidaria de Pinochet... Me arrepiento tanto de eso, pero gracias a ustedes abrí los ojos... nunca me olvidaré de aquella visita, de aquella guía que contó cada detalle y siempre dispuesta a que todos entendiéramos o conociéramos... me gustaría que su iniciativa estuviera en todas partes en cada corazón que no conoce y que como yo abriera los ojos (ahora odio la dictadura militar).

Muchas gracias y sigan adelante, que lo que hacen es fantástico... aunque no los conozca los tengo muy presentes... muchas gracias.

Nataly Lermanda

13/01/2011

Me resulta insólito leer las declaraciones del Presidente del Instituto O'Higginiano, en el sentido de que "El estudio de la Historia representa un aporte permanente al presente y es un referente a considerar en la visión país del futuro". Y esto, porque por años el referido instituto ocupó y funcionó en la que fue la casa de torturas y de desaparición de personas ubicada en calle Londres # 38, en Santiago. Al hacerlo, y también por años, no sólo negó los crímenes que allí se cometieron durante la dictadura, sino que incluso actuó conscientemente para encubrir y oscurecer la historia del lugar, llegando a cambiar la numeración y colocándole Londres # 40. Me interesaría saber dónde estaba y qué hizo el Sr. Pedro Aguirre Charlín en esas circunstancias, y si fue fiel a su ya mencionada declaración sobre la Historia como fundamento del país que se desea construir.

Atentamente,
Pedro Alejandro Matta
Santiago.

11/01/2011

Un abrazo apretado y solidario en estos días en que realizan actividades constructoras de consciencia desde la litteratura y el teatro. El arte jugado por los derechos del pueblo es una expresión imprescindible. En la certeza de la causa compartida a lo largo y ancho de nuestros pueblos latinoamericanos, muchos somos junto a ustedes, que construyen de una manera que innova y nos desafía a redoblar las apuestas por la justicia y la libertad desde el hacer de cada día.

Shirley Young
Montevideo, Uruguay

05/11/2010

Y pensar que a pricipios del año1973, con otros camaradas militantes del PS de todo Chile, estuvimos en Londres 38. En ese tiempo erá dependencia del Partido, si mal no recuerdo, y las razones fueron que nos estabamos preparando para ir a Cuba a conocer el proceso revolucionario en la Isla. Entonces, en ese lugar, Londres 38, recibimos información relacionada con la Isla, etc.etc. En esos momentos no se nos pasó ni por la mente lo que iba a ocurrir posteriormente allí, pero se dio el caso de que uno de los compañero (profesor) que viajó con nosotros a Cuba, después del once de septiembre de ese mismo año fue detenido en el lugar donde él hacia clases y fue llevado a ese recinto. Hasta ese momento, el compañero no sabia dónde lo tenían, pero después de una de las sesiones de tortura que él sufrió, fue arrojado dentro de una tina de baño. Allí se le descorrió la capucha u otra cosa que le habían puesto sobre la cabeza y reconoció el baño del lugar en que lo tenían detenido (secuestrado). El baño ese era muy especial. Aparte de lo antiguo, estaba hubicado como al medio de una sala (¿segundo piso?) y dentro de una caja de ascensor, claro que más grande y con vidriera de la mitad hacia arriba en uno de sus costados o por todos lados, por lo que yo recuerdo (han pasado más de 37 años) y no sé si estará igual.

Bueno, este compañero en cuestión fue sacado de allí y trasladado a otros recintos de detención, creo que pasó por todos los Alamos, esos lugares ubicados en calle Departamental de Santiago. Mucho tiempo después, este compañero tuvo mejor suerte que muchas y muchos otros; fue dejado en libertad. El se incorporó casi inmediatamente al trabajo de reorganización del PS en la clandestindad (1975) y alli nos encontramos y nos rebeló que Londres 38 estaba convertido en casa de detención y tortura. Después, por razones de la vida nos separamos y me encontré de nuevo con él en una de las concentraciones que el dictador permitió hacer, allá a mediados de los ochenta, y él seguia trabajando para el Partido Socialista (Almeyda). Ahora no sé que fue de él.

Luis Arriagada R.
Gotemburgo, Suecia

05/11/2010

Muchas gracias, Luis, por compartir estos recuerdos que ayudan a ir armando una historia aún muy incompleta.

Londres38

31/10/2010

Soy ex preso político, torturado en Villa Grimaldi y detenido en 3 Alamos. En ese lugar encontré a Ramón Marambio, fuimos vecinos en el barrio Avenida Matta. Me gustaria contactarlo si es posible. Mi esposa tiene recuerdos de su compañera Nani cuando el Tata cayó detenido y ella embarazada fue apoyada por mi esposa.

Ricardo Luna
San Jose, California

21/10/2010

Gracias por abrir este espacio a la comunidad... es muy importarte no darle espacio ni paso al olvido...

Sergio Vera
Stgo, Chile

16/10/2010

Hace algunos días tuve la oportunidad de conocer esta casa donde tantos hombres y mujeres fueron torturados y hechos desaparecer. Me invadió la pena, rabia y desconsuelo al pensar que por no querer vivir en un régimen antidemocrático muchos pagaron con su vida.

Como persona y profesora de Historia (hoy sin trabajo), quisiera poder ayudar y participar de este gran poyecto. Lamentablemente no pude postular para poder trabajar junto a ustedes por desconocimiento de los plazos, pero le agradezco a Ebner me haya dado la oportunidad de entrar a Londres 38 y escuchar su relato y explicaciones.

Es un compromiso dar a conocer a las nuevas generaciones este episodio vergonzoso de nuestra historia y que jamás se debe volver a repetir y obviamente los culpables, que aún viven, deben pagar por toda su maldad.

Sinceramente,

Patricia Peña Morales
Profesora de Historia e Inglés

07/10/2010

Cómo es posible que quieran borrar la historia de Chile cambiándole hasta el número a Londres 38.

Londres 38 fue y será Londres 38. Los nazis utilizan esas estrategias del 40 para borrar la memoria.

Aldo Bragazzi Padilla

09/09/2010

Los felicito. Trabajé un tiempo para el Colectivo 119, cuando Londres 38 era el Instituto O'Higginiano e íbamos todos los jueves a funar ese lugar. Me alegro de todo corazón que se haya hecho el Memorial.
Gracias.

Mario Retamal Soto

05/09/2010

Desde Caminado por América, en Estocolmo, Suecia, les escribo estas líneas en apoyo al pueblo mapuche y me sumo ideológicamente a esa lucha sostenida por la reivindicación de sus derechos a la tierra que les pertenece desde tiempos arcanos.

Roberto Concha

05/09/2010

Londres 38,pienso que puede ser un espacio más para corromper si no se toman iniciativas claras y transparentes para que ello no ocurra.

Eduardo Ramírez

07/06/2010

Muy interesante este trabajo. Formo parte de un grupo que se ha especializado en los problemas sociales, sobre todo la obtención de la vivienda, en Venezuela, Maracay.

Zandra Pérez Contreras

29/05/2010

Para empezar, me presento. Soy Lorena Lazo. No soy hija de detenido desaparecido, pero me interesa que haya libertad en mi país y estos sitios secretos de detención son propios de dictaduras y asesinatos masivos... como Hitler, Saddam Hussein o Pinochet. Todos esos viejos se parecen. Hasta luego y muchas gracias.

Lorena

29/05/2010

Me parece muy importante que las nuevas generaciones sepan lo que pasó para que esta historia de horror no vuelva a repetirse y para que se siga investigando la verdad y logre hacerse justicia.
¡Felicidades y gracias por mantener viva la memoria!

Gladys Machuca Canales