Frente a la profunda crisis que atraviesan los sitios de memoria, desde Londres 38, espacio de memorias, denunciamos el sistemático abandono, la precarización y los graves recortes presupuestarios ejecutados por el Gobierno durante el año 2026, así como la disminución del presupuesto en la formulación para el año 2027.
Estos recortes forman parte de un ajuste general del presupuesto 2027, y se suman a los ya realizados durante 2026, con una importante afectación a derechos sociales en los ámbitos de la salud, la educación, la cultura, y el empleo de los trabajadores del Estado en general. Esto, a pesar de las promesas de campaña de que ningún derecho se vería perjudicado.
Esta política de ajuste no es solo una cifra fría: es un atentado directo contra la memoria social, la educación en derechos humanos y el patrimonio de todo el país. Incumple flagrantemente las promesas de campaña, afectando a los derechos sociales, y vulnera los compromisos internacionales del Estado chileno.
Recortes año 2026 → Mediante el Decreto 332 del Ministerio de Hacienda, el presupuesto del Programa Sitios de Memoria sufrió un recorte del 43,9%, disminuyéndose de $1.183.527.000 a $663.593.000 pesos. Esto dejó a 6 sitios sin financiamiento, por lo que, en algunos casos, anunciaron su cierre forzado, y en otros, difundieron diversas actividades en búsqueda de financiamiento y aportes voluntarios
Golpe a la inversión → El Subtítulo 33 del Fondo del Programa de Sitios de Memoria se redujo en un 55,48%, desplomándose de $505.426.000$ a $225.000.000 pesos.
Propuesta presupuestaria año 2027 → El Ejecutivo eliminó por completo el Subtítulo 33 para el año siguiente, pulverizando el fondo de recuperación y rescate.
La caída para el programa de sitios de memoria alcanza un 59,56% de $1.688.953.000 a $683.075.000.
En total, la diferencia respecto al año 2026, considerando tanto la glosa del SERPAT como el Programa de Sitios de Memoria, alcanza $1.008.352.000 menos para la gestión de los sitios.
Hacemos un llamado urgente al Congreso Nacional para asumir su responsabilidad ética y política en torno a los sitios de memoria, Estos espacios son fundamentales para la democracia y la protección de derechos que están siendo vulnerados.
Londres 38, espacio de memorias