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Londres 38, espacio de memorias, punto de primeros auxilios en el contexto de las manifestaciones sociales

Desde el 22 de octubre, Londres 38, espacio de memorias, se ha convertido en uno de los puntos de primeros auxilios, que surge como un trabajo conjunto entre Londres38 y la secretaría del Centro de Estudiantes de la facultad de Medicina, de la Universidad de Chile (FECH) para atender a las personas y manifestantes heridos con ocasión de la protesta social. Hasta el 12 de noviembre, se han atendido a más de 241 personas, con heridas de diversa gravedad.

Publicado el 18 de noviembre de 2019

Primeros auxilios l38Londres 38, espacio de memorias, se encuentra ubicado en pleno centro de Santiago, y por ello se convirtió en el lugar estratégico de atención de primeros auxilios para las personas que sufren diversas lesiones por parte del actual actuar represivo de las policías en el contexto de las manifestaciones sociales. Este equipo es liderado por un grupo de aproximadamente 10 estudiantes del área de salud del Centro de Estudiantes de la facultad de Medicina de la Universidad de Chile quienes, desde el martes 22 de octubre hasta la fecha, se han desempeñado junto a varias decenas de estudiantes de distintas universidades y profesionales del área de la salud como parte de las cuadrillas de primeros auxilios, desplegados en diversos puntos de Santiago. La labor de este equipo no ha sido sencilla, han debido buscar los lugares donde poder trabajar de manera más o menos segura, otros se encuentran desplegados en las calles, y han debido sortear la manera de proveerse de insumos para curar las heridas de los enfermos.

Así, Londres 38 acondicionó dos salas del primer piso para que pudiese funcionar la zona de primeros auxilios, ofreciendo asimismo, atención sicológica y jurídica, ésta última a cargo de un equipo de la Defensoría Jurídica de la misma casa de estudios, que cumplió la importante labor de registrar los casos que llegaban hasta el espacio de memorias y realizar, a petición de las víctimas, las respectivas denuncias ante la Fiscalía.

De conformidad al registro proporcionado por el personal sanitario civil, entre el 23 de octubre y el 12 de noviembre, se han atendido en Londres 38 a 241 personas con heridas de diversa gravedad, de las cuales, 24 corresponden a niñas, niños y adolescentes. Han contabilizado 80 casos de lesiones provocadas por proyectiles (en las que se incluyen: cartucho de gas lacrimógeno, balines o perdigones), 86 atenciones por intoxicación por químicos (incluyendo reacciones a gas lacrimógeno, pimienta, agua del carro lanza agua, y cualquier tipo de reacción ya sean respiratorias, de piel y mucosas, oculares, etc.). Asimismo, han atendido traumas oculares, y traumas por golpes, contusiones, esguinces, entre otros.

Llama la atención que la mayor cantidad de heridos atendidos en Londres 38 se produjo con posterioridad al término del estado de emergencia, en efecto, sólo el día lunes 28 de octubre atendieron 82 personas heridas, algunas de las cuales, debieron ser trasladadas a servicios de urgencia. Esos días también cumplió un rol fundamental el área de contención sicológica debido a las crisis de pánico que sufrieron tanto las personas que se manifestaban pacíficamente como los transeúntes en la zona.

Primeros auxilios 1Señalan que los primeros días de atención, las lesiones se debían principalmente a heridas por perdigones y balines, recrudeciendo posteriormente, con la utilización de una gran cantidad de gas pimienta y bombas lacrimógenas por parte de las fuerzas especiales de carabineros. Relataron que, una de las personas atendidas, tenía lesiones de gravedad en su cuerpo por haber recibido un impacto de corta distancia de una bomba lacrimógena, la cual se le incrustó en su brazo causándole desprendimiento de la piel. Otros fueron atendidos porque las bombas lacrimógenas fueron lanzadas a sus rostros, ocasionando lesiones de gravedad, como la pérdida de la dentadura.

Asimismo, evidenciaron que en un comienzo las heridas de perdigones se encontraban en zonas fuera de peligro (como en las extremidades inferiores), sin embargo, posteriormente dichas heridas venían en todo el cuerpo, especialmente en áreas que revisten mayor peligrosidad para la vida de las personas. Lo anterior se explica porque según relataron las personas heridas, la policía como maniobra de dispersión de los y las manifestantes y de represión comenzaron a disparar ráfagas de perdigones u otras armas de fuego directo al cuerpo y rostro, de un lado para otro, sin cesar.

Preocupa el nivel de violencia de las policías no solo en contra de los y las manifestantes y personas que circulan por el área (vendedores, trabajadores, etc.), sino que, especialmente, en contra de las personas que actúan como personal voluntario sanitario civil, quienes han sufrido heridas de diversa gravedad cuando atienden de urgencia a las personas heridas durante las manifestaciones. Señalaron que, en plena calle, en una zona demarcada como atención de primeros auxilios de heridos, Carabineros comenzó a dispararles y lanzarles bombas lacrimógenas, razón por la cual, uno de los voluntarios, quien vestía su uniforme y grandes señales de la cruz de atención en salud, se acercó con las manos en alto solicitando que se detuvieran, sin embargo, la respuesta fue que lo rociaron con gas pimienta en todo su cuerpo, sufriendo heridas de extrema gravedad y una crisis respiratoria. Así, han constatado varios casos de ataque a voluntarios de primeros auxilios, mientras trasladan heridos desde la Alameda hacia Londres 38, otro de los cuales quedó con quemaduras y picazón en todo su cuerpo, estuvo durante días con dificultades para caminar y con pérdida de la orientación.

Primeros auxilios 2También es preocupante la normalización de la violencia policial para muchos de los y las manifestantes, quienes en varias oportunidades señalaron a quienes reciben las denuncias, "para qué voy a denunciar, si no me pasó nada" y ello con las marcas de los balines en sus cuerpos. Muchas de las personas heridas sienten que la impunidad instalada y el desconocimiento por parte de algunas instituciones que normalmente deben resguardar los derechos de las personas, de la violencia que se está ejerciendo, los deja en una situación de total vulnerabilidad, tal como lo señaló una persona que fue convencida por su familia para que hiciera la denuncia, pero que al escuchar las palabras del director del INDH, Sergio Micco respecto de que no eran "violaciones sistemáticas a los derechos humanos", desistió de continuar con ella.

Finalmente, es significativa la experiencia y reflexión que como estudiantes y profesionales de la salud y el derecho están haciendo respecto de su rol en el marco de movilizaciones sociales. Los escuchamos decir "no somos voluntarios, estamos haciendo resistencia sanitaria" o "es nuestra forma de participar en la lucha por las demandas que compartimos y que ha instalado nuestro pueblo". Reflexiones que permiten conectar el trabajo de largo aliento del espacio Londres 38 como sitio de memoria de los crímenes de la dictadura, de las luchas que los antecedieron y de denuncia de la impunidad, con las luchas del presente y con la demanda de que los responsables políticos y directos de las violaciones a los derechos humanos en todo tiempo y lugar reciban el juicio y castigo, garantía mínima de su no repetición.

Londres 38, memoria, derechos humanos, Impunidad, represión, primeros auxilios, denuncia, apoyo mutuo, movilización
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