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Entrevista

Andrea Sato de Fundación Sol: "El ejecutivo ha llegado tarde y de mala forma para paliar esta crisis sanitaria, económica y social"

En más de cinco meses de crisis sanitaria, el gobierno ha mostrado sus prioridades en materia legislativa y flaquea a la hora de implementar políticas públicas que garanticen el bienestar de las familias chilenas. Una actitud que a ojos de distintos sectores y organizaciones le pasará la cuenta a Sebastián Piñera y generará una respuesta social que ya se está viendo en las calles a través de protestas autoconvocadas. Londres 38 conversó con Andrea Sato, investigadora de la Fundación Sol, sobre las medidas para paliar la crisis, las posibilidades que tiene el Estado en el contexto actual y el debate de las pensiones en Chile

Publicado el 29 de septiembre de 2020

Andrea SatoPor Tomás García Álvarez

Han sido días agitados para la Fundación Sol. Las entrevistas e investigaciones no se detienen y sus integrantes están al día con las discusiones que se llevan adelante en el Congreso. Hace algunas semanas publicaron el estudio titulado "Retiro del 10% de los Fondos de las AFP: ¿Cuál es el verdadero impacto en las pensiones?", estudio que rebate la idea de que el modelo haría aguas una vez implementada la ley. A través de distintas simulaciones y basándose en casos representativos por edad, sexo y pensión, las y los investigadores demostraron que de por sí las pensiones son insuficientes y que el retiro del 10% no afectará profundamente a las jubilaciones de las personas.

Han buscado estar en los distintos frentes durante los últimos años y se preparan para lanzar un estudio que inaugura la línea de investigación vinculada a las políticas extractivistas en Chile y que dará cuenta de las inversiones que realizan las AFP en las empresas dedicadas a extraer recursos naturales en el país. En medio de esta y otras discusiones, Andrea Sato conversó sobre las políticas públicas que ha implementado el gobierno de Sebastián Piñera en medio de la pandemia, las que a su parecer "son insuficientes y no reconocen el tipo de salarios y el nivel de endeudamiento de los hogares chilenos. El ejecutivo ha sido ciego ante las necesidades urgentes de las personas", sentencia.

¿Cómo ves que ha actuado el gobierno a la hora de ayudar a las familias que viven en el país?

Hay que ser claros: el ejecutivo ha llegado tarde y de mala forma al levantar políticas para paliar esta crisis sanitaria, económica y social. Todos los proyectos tanto el IFE, el IFE Plus, y las políticas para apoyar a las trabajadoras y trabajadores han sido insuficientes en este contexto. La primera propuesta de 65.000 pesos no alcanzaba a ser siquiera el 30% de lo que podemos identificar como línea de la pobreza para un hogar unipersonal. El promedio para un hogar como este es de aproximadamente 170.000 pesos, y para un hogar promedio en Chile de cuatro personas es de 450.000. Entonces, cualquier política que no establezca parámetros de suficiencia es débil y defectuosa.

Seguro cesantíaUna de las primeras medidas del gobierno fue la Ley de Protección al empleo, ¿crees que fue correcta su implementación?

Esto fue una apuesta para salvar a las empresas. Hoy vemos que las personas suspendidas tuvieron que sacar los ingresos de estos tres meses desde sus fondos de cesantía. O sea, si estas personas quedan desempleadas no van a tener ningún fondo al que recurrir. Y sabemos que eso puede suceder porque las mismas empresas están diciendo que no tienen la capacidad para incorporar a sus labores a todas las trabajadoras y trabajadores. Por otro lado, la crisis del empleo ya la estamos viendo y recién estamos enterándonos de las cifras de abril y mayo. Hoy los trabajadores y trabajadoras no cuentan con un seguro que provenga directamente desde las empresas.

Hay una sensación, y se escucha bastante, que el desempleo está aumentando ¿Cómo crees que puede repercutir la cesantía en las mujeres? ¿Cómo les afecta los altos niveles de endeudamiento?

Es importante hablar de que la tasa de desocupación de las mujeres alcanza un 11,.5% y es la tasa más alta desde que se realizan las encuestas de empleo en el INE. El trabajo al que se dedican las mujeres por lo general es mucho más flexible y tiene altas tasas de estacionalidad, son trabajos más bien esporádicos, por tanto, son los primeros que en un contexto como este empieza a desaparecer o pausarse. En ese sentido, la cesantía repercute claramente en hogares que son liderados por mujeres. Por otro lado, sabemos que los salarios son cerca de un 30% más bajos que el de los hombres. Esto se conoce como el empobrecimiento feminizado, en donde las mujeres tienen un acceso vedado a mejores condiciones de trabajo. Y eso repercute en los niveles de endeudamiento.

Si revisamos los datos de la última encuesta Dicom, vemos que las mujeres son más deudoras que los hombres en relación a la densidad. En el total de personas morosas que alcanza a cerca de 5 millones de personas, 2.460.000 son mujeres. Esto no es solo en el primer trimestre de 2020, sino que es algo que se repite desde que tenemos estos datos. A pesar de ello, es importante decir que el monto promedio de la mora es menor para las mujeres, quienes tienen un promedio de endeudamiento de 1.300.000 pesos.

La crisis sanitaria relevó los trabajados de cuidado, principalmente, vinculados al área de la salud, ¿cómo ves que esto ha impactado a las mujeres?

Esto es interesante porque durante las primeras semanas de la pandemia hubo un cambio radical en torno a la percepción de los trabajos considerados esenciales. Antes de la pandemia eran aquellos que garantizaban el crecimiento del país, es decir, los sectores más dinámicos de la economía. Pero, la pandemia relevó aquellos trabajos relacionados con la salud, la educación y con las labores de aseo. En ese sentido, las mujeres fueron y son la primera línea no solo en los cuidados a nivel privado en los hogares, sino también en los espacios públicos como lo pueden ser los centros de salud y son las que han garantizado que las personas puedan recibir los cuidados mínimos, muchas veces no resueltos por el Estado. Y todo esto ha puesto en boga y nos debe llevar a discutir la valorización de los trabajos de cuidados en lo público y en lo privado, y el reconocimiento de esta labor como esencial para la reproducción de la vida.

Uno podría pensar que en un contexto como este, donde las cuarentenas han impedido la libre circulación y la posibilidad de trabajar, la alternativa es colaborar con las familias para su mantención. Otros países lo han aplicado ¿por qué crees que el gobierno se niega a la transferencia directa de recursos?

Hoy no se pueden hacer cuarentenas efectivas porque la realidad nos dice que muchas personas deben salir para generar ingresos. Chile en la actualidad tiene los recursos suficientes para ir en ayuda a través de transferencias directas a los hogares. El país tiene cerca de 30 mil millones de dólares en fondos soberanos del tesoro público, que pueden destinarse a esa ayuda. Es plata disponible hoy día. Entonces, vemos que el Estado podría haber transferido a los hogares vía renta básica universal de emergencia los montos suficientes a quienes están quedando cesantes o que forman parte del trabajo informal. Así, las trabajadoras y trabajadores podrían quedarse en sus casas.

No hacerlo parece ser una decisión política...

La tecnocracia está en contra de las transferencias directas a los hogares porque consideran que va a haber un grave daño a la economía nacional. Hay un interés de mantener el relato de que el Estado no puede subsidiar a los hogares. Lo hemos visto en intervenciones como las de la diputada María José Hoffmann (UDI)*. No tiene que ver con que Chile vaya a entrar en un descalabro financiero y tampoco con esta campaña del terror de los medios de comunicación y los defensores del modelo económico. Hay que entender que Chile está en una muy buena posición a diferencia de otros países de la región. La decisión depende de la voluntad política del gobierno.

AFP"Las AFP son el capital fresco para la inversión que el empresariado no quiere perder"

¿Qué te parece el protagonismo que asumió el empresariado, en voz de Juan Sutil, durante la discusión del retiro del 10%?

Ha sido interesante observar cómo los defensores del modelo de acumulación capitalista y de las AFP lanzan distintas frases que dejan de lado el bienestar de las personas. Yo no sé qué tipo de permiso tendrá Sutil para dar conferencias de prensa todos los días, pero estas defensas corporativas demuestran que hoy son estos gremios los que deciden. Sus palabras nos dicen que las y los trabajadores tienen que pedirle permiso al gran empresario para usar sus ahorros forzosos. Hay todo un sistema político que busca defender el modelo.

Podríamos decir que esta discusión del retiro del 10% de las AFP, es la 'punta de iceberg' de un debate mucho más profundo que se arrastra hace años y que el estallido social reavivó. Fundación Sol ha diseñado una propuesta en conjunto con la Coordinadora Nacional de Trabajadoras y Trabajadores No Más AFP para implementar un nuevo sistema de pensiones, ¿cuál es la alternativa que ustedes proponen?

Nuestra propuesta se basa en un modelo de reparto solidario, tripartito y con reservas técnicas. Esto quiere decir que el corazón del sistema de seguridad social está basado en la solidaridad intergeneracional y en la solidaridad entre quienes trabajan remuneradamente y quienes no. Es decir, que las personas que están activas puedan contribuir en las pensiones de quienes hoy están descansando. Necesitamos que el empleador aporte más y el Estado como empleador y como garante de derechos aporte de forma gradual un 6% del PIB al sistema de reparto. Por otro lado, es vital que existan reservas técnicas para que se genere inversión. Y nosotros y nosotras esperamos que el lugar donde eso se haga se base en una decisión colectiva por medio de un debate democrático.

*En medio de un debate por los beneficios que ha entregado el gobierno durante la pandemia, la diputada María José Hoffmann afirmó en el matinal Bienvenidos de Canal 13 que su sector esperaba que no existiera un aumento en los ingresos entregados para paliar la crisis sanitaria. "Yo espero que el gobierno no suba el monto porque la crisis no se acaba ahora. A la izquierda le encanta que las personas vivan del Estado, pero nosotros no queremos que dependan del Estado", afirmó en dicha oportunidad.

Texto escrito por el periodista Tomás García Álvarez, a solicitud de Londres 38, espacio de memorias.