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Comisión de Verdad de Brasil recoge datos en Chile

Una delegación de la Comisión Nacional de Verdad de Brasil, que investiga los crímenes del Estado entre 1946 y 1988 -que incluye el periodo de las dictadura brasileñas que comenzó en 1964-, estuvo en Santiago para recoger información sobre personas brasileñas que sufrieron violaciones a los derechos humanos durante el golpe militar de septiembre de 1973, así como la participación de los organismos de inteligencia y represión de ese país en Chile.

Publicado el 02 de mayo de 2014
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Dos de los delegados visitaron Londres 38, espacio de memorias el pasado viernes 25 de abril, para conocer la historia de este ex centro de represión que usó la DINA entre 1973 y 1975. José Luiz Del Raio y Silvia Whitaker se mostraron interesados además en el proyecto que se desarrolla en este sitio de memoria.

Según relataron, la delegación ha buscado más antecedentes de seis casos acreditados de brasileños ejecutados o hechos desaparecer en Chile, así como indicios de la colaboración de los organismos de inteligencia de ambos países durante el periodo dictatorial. Por esto último, Del Raio y Whitaker mostraron particular interés en las características de la "Operación Colombo", el montaje comunicacional para ocultar los crímenes de 119 personas desaparecidas en Chile en el que participaron organismos de inteligencia de Brasil y Argentina. En el caso de Brasil, una parte de la lista de los 119 fue publicada en un diario de Curitiba que tuvo una única edición bajo el nombre de "O Día".

Los delegados brasileños relataron las dificultades que ha encontrado la Comisión Nacional de Verdad (CNV) en reunir la información sobre la represión, toda vez que han pasado 50 años del golpe, así como la falta de colaboración de las FFAA en aportar antecedentes. No obstante, la CNV tiene un amplio mandato que le permite, entre otras cosas, acceder a toda la documentación oficial de los ministerios y reparticiones públicas, así como a los archivos del Servicio Nacional de Informaciones (SNI) que acumulaba la información represiva de las dictaduras brasileñas durante los 20 años que tuvieron de duración.

Del Raio puntualizó que la extensión geográfica de Brasil y el reducido número de integrantes de la CNV ha sido una dificultad central para recopilar información, particularmente en el mundo campesino, donde habría un número de víctimas no registradas en investigaciones no oficiales previas que podría alcanzar a casi el millar. Hasta ahora los organismos de derechos humanos de Brasil habían cifrado el número de víctimas ejecutadas o desaparecidas en alrededor de 500. La CNV, sin embargo, estima que el número puede aumentar, no solo con los casos del campo sino además con la política impulsada por la dictadura de exterminar a indígenas de la Amazonía, que puede alcanzar la cifra superior a las 2 mil personas.

La CNV deberá emitir su informe final el próximo 10 de diciembre, que contendrá el relatorio y resultados de las investigaciones, así como un conjunto de recomendaciones destinadas a reparar a las víctimas, impulsar políticas de memoria, reformas en la legislación para poner fin a las herencias de la dictadura y cambios en los planes de estudio de las Fuerzas Armadas, entre muchas otras. Toda la información recogida, incluidos los testimonios de las víctimas y familiares, serán de acceso público.