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Te invitamos a la muestra “Cabezas & Artefactos”, un grito etnográfico de la revuelta de octubre, en Londres 38

Londres 38, cabezas y artefactos, convocatoria
Londres 38, cabezas y artefactos, convocatoria

Publicado el 24 de noviembre de 2021

Londres 38, cabezas y artefactos, convocatoria

Cientos de fotografías, videos y relatos orales, provenientes de diversos actores sociales que amalgamaron en la Plaza de la Dignidad, forman parte de una muestra gratuita que estará disponible hasta el 25 de noviembre en Londres 38, espacio de memorias.

Londres 38, cabezas y artefactos, convocatoria

Por Mayron Sills*

El derrumbe de estatuas encarnadoras del colonialismo, los mensajes en los muros, cantos, stickers, banderas y graffitis, la multiplicidad de las formas que tomó el gran grito de Chile, develó el deseo de cambio de muchos y muchas, a través de manifestaciones e instalaciones que ocuparon todos los espacios. El poder simbólico detrás del escenario performático, llamó la atención de muchas y muchos, entre ellos, Rodrigo Cabezas, profesor de Historia.

Desde el 28 de octubre y hasta el 25 de noviembre, el fruto de la observación y curatoría etnográfica de Rodrigo, se exhibe en Londres 38, espacio de memorias, bajo el nombre de "Cabezas & Artefactos", un recorrido dialogado por los objetos, fotografías, relatos y registros, reunidos entre octubre de 2019 y julio de 2021, en los alrededores de Plaza de la Dignidad.

Te invitamos a visitar esta muestra etnográfica, de manera gratuita, los días martes de 10:00 a 13:00 horas; y los días miércoles y jueves, de 11:00 a 13:30 horas y de 15:00 a 17:30 horas.

Un clic en medio de la nebulosa

Entre medio de esos aires nebulosos con olor a lacrimógena, los gritos encendidos de personas, desconocidas entre sí, y el calor primaveral que hacía transpirar los cuerpos, Rodrigo caminaba a diario con destino a su trabajo.

En pleno epicentro de las movilizaciones más grandes de la historia reciente de Chile, Rodrigo no paraba de asombrarse de lo que pasaba a su alrededor. Estaba impactado, asegura, evocaba aquellas protestas de los años ochenta; sentía y respiraba esa épica de personas desnudas frente a uniformados y autos blindados. No olvida ese viernes 18 de octubre de 2019. Y el sábado siguiente, esa imagen en su cabeza, las calles convertidas en un campo de batalla, tampoco.

Mientras pensaba en aquella gesta, un amigo, fotógrafo, le preguntó: "¿Estás sacando fotos de todo lo que está pasando?". Sintió un clic en su cabeza, "si po, tengo que registrar, esto debe quedar", pensó. En principio, fue todo muy artesanal, con un celular a medio andar. Las imágenes no eran muy buenas, así que compró una cámara profesional, arregló una Gopro decadente y fue aprendiendo durante la marcha. En principio, eran videos y fotografías; la juventud y diversidad de las marchas acaparó la atención de los lentes de Rodrigo Cabezas, que poco a poco empezó a ensancharse.

A fines de noviembre de 2019, en una de las tantas movilizaciones frente al Consulado de Argentina, ubicado en Vicuña Mackenna, casi llegando a la Alameda, un grupo de uniformados bien blindados, como es de costumbre, avanzaron sobre las y los manifestantes, organizados y distribuidos según sus roles: algunos apagaban lacrimógenas, otros protegían con sus escudos, unos cuantos asistían a los heridos. En medio de la muchedumbre estaba Rodrigo, vibrante, atento. En cada paso de los armados caían balines, cilindros metálicos, vainas, lacrimógenas que viajaron desde África, Brasil; la represión dejaba huella a su paso. También, por el ancho camino, las y los manifestantes escribían retazos de historia, stickers, afiches, botellas con sustancias para curar las heridas provocadas por lacrimógenas, materialidades varias y diversas. Rodrigo tomó los restos de una de las bombas, los fotografió, y muchas imágenes corrieron por su cabeza. "Tienes que empezar a juntarlo todo, la materialidad de esos objetos tiene un valor histórico-cultural incalculable", se dijo a sí mismo.

Una necesidad inconmensurable de atesorar todo de aquella épica, lo llevó a escribir notas en su cuaderno o en servilletas, no importaba el medio sino el relato. Transcribió los diálogos cotidianos durante las marchas y notó que esas conversaciones no se daban sólo durante la movilización sino también antes y después de ella. Así, empezó a visitar la Plaza de la Dignidad para conversar con las personas hacedoras del aseo de las calles e, incluso, con carabineros. La idea era plasmar en su relato la polifonía de un canto a coro donde todos y todas, de alguna u otra manera, eran parte: jóvenes del Sename, chicos y chicas, oficinistas de alrededores, trabajadores varios y diversos.

Además, en cada marcha, como un recolector de machas, Rodrigo ataba alrededor de su cadera, una bolsa de basura donde fue guardando cada objeto como un tesoro. Desde un ala de mariposa hasta escudos de la Primera Línea. Más de un año de selección, inventario y categorización según tipología, le tomó a Rodrigo Cabezas organizar esas más de cinco mil piezas que componen la muestra. Pero nunca estuvo solo, aseguró, porque la elección y retoque de fotografías, el orden y distribución de los productos, y la maqueta estética que supo construir, recibió la ayuda de las manos que se sumaron a esta ardua tarea, desde Argentina e incluso desde México, en una unión latinoamericana tejida punto a punto. En su casa, con bebidas y cosas para picar, amigos y familiares se sumaron también a esas jornadas maratónicas de registrar y distribuir los objetos según tipologías. Fueron tardes eternas e inolvidables.

¿Cómo estructurar la muestra?, ¿Dónde hacerla? Sandra Piñeiro, amiga de Rodrigo que trabaja vinculada a tareas de exposición, lo orientó y guió hasta presentar la propuesta en Londres 38, que llevó por nombre "Cabezas & Artefactos". Las lesiones más graves que tuvieron los manifestantes fueron en sus cabezas, particularmente en sus ojos, mutilados y desaparecidos, que produjeron daños irreparables cuando no la muerte. Todo ello fue producido por artefactos, materialidades usadas para el control, que interactúan en disputa con los objetos de quienes se manifiestan en las calles. Este concepto último, sumado al de las lesiones, dio origen al nombre de la muestra, que juega también con el apellido de su responsable.

Una construcción colectiva de la memoria desde lo estético

Para Kristel Farías, integrante del Área Memorias de Londres 38 y encargada del proceso de Convocatoria, que acompañó el proceso de producción de la muestra, la flexibilidad y apertura de la propuesta fue especialmente llamativa. El hecho de hacer partícipe a diferentes actores y actrices en el levantamiento de autoadhesivos, pendones, la producción de videos, las miradas estéticas sobre las fotografías, proponen un horizonte colectivo para nutrir las memorias.

"Contribuye a construir desde el presente hacia el pasado y viceversa, las memorias que pueden emerger a partir de la muestra vinculan pasado con el presente desde la criticidad de los procesos políticos recientes y la participación activa del pueblo en esos cambios", comenta Kristel.

Los otros proyectos seleccionados para trabajar junto a nuestro espacio este 2021, vinculan a agrupaciones artísticas y culturales, pero para Kristel y para la comisión que evaluó las propuestas, fue importante diversificar la participación: "Rodrigo no es trabajador del arte y tiene otras ocupaciones, pero en la revuelta vio con un ojo estético el momento histórico y quiso plasmarlo con un conjunto de personas", dice Kristel Farías.

Seguimos construyendo memorias

Desde 2011, en el marco del compromiso de Londres 38 con la construcción colectiva de memorias, hemos venido realizando esta convocatoria abierta a proyectos político-culturales, asumiendo un rol articulador y co-constructor junto a las iniciativas seleccionadas, con el fin de colaborar con la desprivatización de las memorias y poner en interacción los contenidos de nuestro sitio con distintos grupos sociales, a partir estrategias conjuntas y participativas.

Junto con la integración de nuestro espacio de memorias como actor partícipe de las propuestas artísticas seleccionadas, se contemplan materialidades diversas que promueven posibilidades de experimentación e implementación, tales como el found footage, la performance, el bordado, podcast, maquetas 3D, y muestras virtuales, en las que diferentes públicos tienen la oportunidad de co-crear, adquirir herramientas de producción y participar en las múltiples actividades que cada proyecto contempla: talleres, conversatorios y/o exposiciones.


* Mayron Sills es estudiante de Periodismo de la Universidad de Avellaneda de Argentina y practicante del Área Comunicaciones y Prensa de Londres 38, espacio de memorias.

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