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Archivo de la Colonia Dignidad

En abril de 2014, el juez que investiga a la ex Colonia Dignidad como asociación ilícita entregó al Instituto de Derechos Humanos una copia digitalizada del archivo incautado en 2005 en el predio alemán. Durante nueve años este conjunto de documentos -que abarca un periodo que va desde antes del golpe hasta 1992, cuando el primer gobierno civil post dictatorial quitó la personería jurídica al enclave-- permaneció bajo secreto judicial, sin que hasta ahora se conozcan las razones de tal medida que solo contribuyó a ocultar información sobre la forma de operar de la represión, limitó el conocimiento de más verdad sobre los crímenes y facilitó la persistencia de la impunidad.

Fichas recuperadas de Colonia Dignidad

Archivo recuperado Informe de Inteligencia (JIPOL)

¿Dónde están las piezas que faltan?

La campaña "No más archivos secretos" emprendida por Londres 38, espacio de memorias, busca fortalecer la lucha contra la impunidad exigiendo al gobierno, a los tribunales y al Congreso adoptar las medidas que permitan el acceso total y sin restricciones a los documentos. Ello permitirá conocer la magnitud de los delitos cometidos en Colonia Dignidad -y otros centros de represión y exterminio-, que incluyen crímenes de lesa humanidad, operaciones de chantaje, contrabando de armas, abuso sexual a niños y niñas, entre otros, para avanzar en la verdad y hacer justicia plena.

Terminar con el secretismo que cubre los documentos de la represión es un paso adelante para reducir la impunidad y avanzar hacia el fin del pacto de silencio que tienen los represores. Por ello Londres 38, espacio de memorias hace público este archivo creado en la ex Colonia Dignidad, también como una contribución al derecho y acceso a la información de la sociedad chilena que en su conjunto también fue víctima de la represión.

¿Quiénes elaboraron las fichas y con qué objetivos?

Se ha establecido judicialmente la estrecha vinculación de la ex Colonia Dignidad con agentes de la DINA (Dirección Nacional de Inteligencia), con los que actuaron en conjunto "en la comisión de delitos de lesa humanidad, ejecutados en contra de determinadas personas, por razones de índole político o ideológico"1. Para ello contaron además con una amplia red de apoyo externo. Esta complicidad se hace más evidente al observar que una cantidad considerable de fichas están relacionadas con la represión y vigilancia en las ciudades y campos más cercanas al predio alemán, como Chillán, Talca, Curicó, Los Ángeles y Concepción; no obstante que el archivo tiene un alcance nacional.

Uno de los instrumentos de esa colaboración criminal entre la Colonia Dignidad y la DINA fue el archivo que el colono alemán Gerd Seewald confeccionó por instrucciones de Paul Schäfer. En la sentencia del proceso por asociación ilícita que lleva el ministro Jorge Zepeda se establece que se trata de "un archivo de antecedentes, el que incluyó la búsqueda de información, el intento de intervención de los sistemas clasificados de comunicaciones de las fuerzas armadas, el registro de personas, determinadamente de detenidos y desaparecidos por razones políticas, algunos de los cuales fueron interrogados dentro de la ex Colonia Dignidad, asignándoles apodos a los informantes, estableciendo canales para entregar la información, con diferencias en el tipo de información que se entregaba, esto es, archivos y borradores, además de crear información sobre autoridades civiles, religiosas, ex militares, militares en servicio activo y actividades profesionales de éstos.

Aunque ese archivo contiene información anterior a 1973 se ha establecido también que parte de ella fue proporcionada por agentes de la DINA, entre ellos los coroneles (r) Pedro Espinoza y Fernando Gómez Segovia, así como por otros informantes. El periodo que concentra la mayor cantidad y profundidad de información va desde 1974 a 1978, durante el auge de la DINA.

Se trata, en definitiva, de un archivo de inteligencia formado durante años, con distintos tipos de fuentes, y como tal contiene errores e incluso información falsa (por ejemplo la Operación Colombo).

Piezas que faltan del rompecabezas

El archivo que Londres 38 publica completo corresponde a la totalidad de las fichas que Chilevisión entregó a organizaciones de derechos humanos, luego de emitir un programa dedicado al archivo de Colonia Dignidad. Ya antes, Londres 38 había publicado las fichas correspondientes a las 94 víctimas que pasaron por este centro de detención y exterminio.
Suponemos que este conjunto documental es idéntico a los archivos entregados por el ministro Jorge Zepeda al INDH, pero no es posible afirmarlo ya que ni este organismo ni el juez han informado sobre su contenido.

Este archivo contiene 45.608 fichas ordenadas alfabéticamente, entre las que hay personas detenidas desaparecidas, asesinadas, ex detenidos, miembros de las fuerzas armadas y policiales, autoridades políticas, artistas, y las más diversas personalidades públicas. Algunas de ellas pueden tener varias fichas.

Una primera revisión de estos documentos nos ha permitido establecer con total seguridad que estos son sólo una parte de un archivo mayor que, posiblemente, contiene más fichas pero, sobre todo, comprende otro tipo de documentos y archivos anexos o relacionados.

Esto queda en evidencia al constatar las numerosas referencias a fuentes de origen de la información. En algunos casos se trata de documentos o dichos de personas como, por ejemplo, el coronel (r) Pedro Espinoza identificado como "Schlosser", el coronel (r) Fernando Gómez Segovia conocido como "Haussman" o "Doctor Gusmir", y el ex agente de la DINA Miguel Becerra, apodado "Uno", quien fue asesinado por el organismo represor.

En otros casos se trata de documentos, a partir de los cuales fueron elaboradas las fichas pero que no forman parte del conjunto hecho público. Entre los que aparecen con mayor frecuencia se puede mencionar: "Informe Molli", "Organigrama", "Listado alfabético" al cual se agrega en ocasiones el año; correspondencia como la ficha de Mario Álvarez Ramírez, coronel de ejército, director general de logística en la cual se indica "Carta a Gassmann 17-2-81"; o información proveniente de embajadas, como esta que se trataría de datos enviados desde la embajada de Chile en Canadá, sin fecha, y proporcionada a Colonia Dignidad por Pedro Espinoza : "InfEmbCan s/f Schlosser".

También hay otras notas menos evidentes en su significado como "Cajón 21 A"; "FI N.o 99o2. FI N.o 7996. (Ficha de antecedentes personales 23-3-78)"; nombres o iniciales seguidas de fechas, por ejemplo: "Fuenzalida 30-10-78"; "(GS 25-11-74)".

Tampoco se encuentran en el archivo entregado importantes documentos que permitirían comprender mejor la información contenida en las fichas. Se trata de documentos de sistematización y análisis elaborados durante la investigación judicial, entre ellos el "Informe de la Jefatura de Inteligencia Policial"; el "Procedimiento de Investigación Criminalística" que informa acerca de la existencia de los "kárdex" y archivadores encontrados, o el "Informe de Carabineros de Chile", sobre el análisis de las carpetas inspeccionadas, por mencionar algunos. Reiteradas informaciones prensa, además, han indicado -con una fuente no identificada- la existencia de otros entierros de documentos, entre ellos las fichas del Hospital de la Colonia Dignidad, señalando con exactitud el lugar donde se encuentran.

Se trata de un rompecabezas con numerosas piezas perdidas, omitidas o que fueron deliberadamente ocultadas. Por ello, la justicia y el Estado deben tomar la iniciativa y destinar recursos en la búsqueda de estos archivos y con ello dar una señal clara de que importa profundizar en verdad y justicia sobre los crímenes de la dictadura cívico militar porque la omisión es también una forma de complicidad.

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