Memorial

imagen imagen_portada.jpg

A partir de los requerimientos y definiciones iniciales del Colectivo y de un trabajo conjunto, los arquitectos Macarena Paz Silva Bustón y Fernanda Rojas Vallejos dieron forma a la obra (posteriormente se sumaron Heike Höpfner y Pablo Moraga).

A través del análisis de testimonios, fotografías y datos sobre el inmueble se estableció una serie de elementos propios del lugar. En el pasado, algunos de ellos permitieron su identificación como centro de detención y tortura, hoy, los mismos constituyen unidades generadoras de memoria. Considerando su importancia y reiteración en los testimonios, se eligieron dos:

Las baldosas blancas y negras ubicadas en la entrada del inmueble, elemento señalado de manera reiterada por los testimonios de los sobrevivientes "Y a través de la cinta adhesiva en los ojos pudo ver las baldosas blanco y negro y un mesón a la entrada donde mujeres jóvenes hacían preguntas de rigor"

El nº 38 que fue sustituido por el número 40, en un intento de ocultamiento y olvido.

A través de la recuperación de los dos elementos descritos anteriormente y de la conjugación de distintos soportes de memoria articulados por la arquitectura y el espacio urbano, se definió un recorrido que culmina en la casa de Londres 38 y que se verifica mediante tres intervenciones generales:

La colonización del espacio público:

Esta se verifica en el pavimento de la calle Londres, desde Alameda hasta el inmueble, y desde éste hasta la calle París, a través de la inserción de placas de mármol blanco y placas de granito negro, en medio del adoquinado de la calle.

Esta intervención hace alusión a las baldosas blancas y negras ya señaladas, y al mismo tiempo, fuerza a la detención y fijación de la vista hacia el suelo, gesto obligado del detenido a causa de la venda puesta sobre sus ojos. Ver planos del proyecto.

La designación del lugar:

En la vereda frente a Londres 38 se dispusieron 94 placas de fierro fundido grabadas con los nombres de las personas ejecutadas o detenidas y desaparecidas que pasaron por dicho inmueble, incluyendo la edad y militancia en los casos en que esto último se conoce.

La denominación del lugar:

Como una manera de devolver la identidad de la que alguna vez fue despojada la casa, sin borrar el intento de ocultamiento, sobre el número 40 se instalará el número 38 original. El proyecto contempla mantener en la fachada ambos números como una forma de poner en evidencia el ocultamiento que se pretendió perpetuar. La ejecución de esta última intervención aún está pendiente.